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Informe de DsD

Desgaste sin derrumbe: la imagen de Milei cerró 2025 en un equilibrio inestable

Un relevamiento anual de DsD sobre todos los sondeos publicados durante 2025 muestra un escenario de desgaste gradual para el Presidente. No hubo caída abrupta ni rebote sólido: la competitividad se mantiene, pero la negatividad se estabiliza.

Por Dardo Fernández, análisis para DsD

Un relevamiento anual de DsD advierte que el Presidente no sufrió un colapso abrupto, pero tampoco logró recomponer su capital político. El año terminó con un escenario competitivo y una negatividad persistente.

La imagen presidencial de Javier Milei atravesó 2025 sin un derrumbe estrepitoso, pero también sin señales claras de recuperación. Así lo sostiene el balance anual difundido por DsD, que releva exclusivamente sondeos publicados por distintas consultoras a lo largo del año. El diagnóstico es directo: desgaste acumulado, competitividad ajustada y una dinámica que se repite como un “loop”.

Primer semestre: de ventaja inicial a zona de disputa

El año comenzó con un margen favorable. En enero, la imagen positiva superaba con claridad a la negativa, en línea con lo ocurrido al inicio de su mandato. Sin embargo, ese impulso no se tradujo en crecimiento sostenido.

En marzo, la brecha entre positiva y negativa se redujo en un contexto atravesado por decisiones institucionales controvertidas y el impacto político del denominado Caso Libra. A partir de allí, la tendencia se consolidó en una meseta sin recuperación significativa.

Mayo marcó un punto de inflexión: varias consultoras registraron empate técnico y otras comenzaron a ubicar la imagen negativa por encima de la positiva. Para junio, el semestre cerró con una brecha mucho más estrecha que en enero y en un escenario de equilibrio competitivo.

La síntesis del período es clara: arrancó con ventaja y terminó en zona de disputa ajustada.

Segundo semestre: negatividad persistente y leve mejora final

El segundo tramo del año profundizó el desgaste. Julio fue uno de los meses más adversos, con la mayoría de los sondeos publicados ubicando la imagen negativa por encima de la positiva. A pesar de algunos indicadores económicos favorables, el impacto político de conflictos legislativos, vetos y causas judiciales incidió en la percepción pública.

Agosto, septiembre y octubre mantuvieron una mayoría de mediciones en terreno negativo, consolidando un escenario de presión estructural sobre la imagen presidencial. Incluso comenzaron a circular versiones sobre eventuales dificultades electorales para el oficialismo.

Recién en noviembre se insinuó una recuperación parcial: algunas consultoras registraron empate técnico entre imagen positiva y negativa. En diciembre, los pocos sondeos difundidos mostraron una mejora relativa y ya no aparecieron mediciones claramente desfavorables.

Balance 2025: competitivo, pero con desgaste acumulado

El balance anual muestra una constante: no hubo colapso abrupto, pero tampoco recuperación estructural. La imagen presidencial terminó el año en un escenario competitivo, aunque con una negatividad que se estabiliza y se vuelve persistente.

Según el enfoque del análisis, la lectura atravesada por la “grieta” puede conducir a interpretaciones opuestas —quienes destacan niveles de aprobación y quienes subrayan la negatividad—, pero el promedio de los sondeos revela una dinámica más compleja: el desgaste se acumula, aunque el mandatario sigue siendo competitivo.

De cara a 2026, el desafío para el oficialismo será romper ese ciclo repetitivo y transformar la competitividad en recuperación sostenida.

Gentileza de Dardo Fernández y DsD.

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