Una investigación iniciada a partir de una denuncia vecinal derivó en un allanamiento en la ciudad de San Pedro, donde las autoridades detectaron un presunto criadero clandestino de perros, encontraron animales en estado de vulnerabilidad y secuestraron armas de fuego y municiones.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Baradero junto con personal policial local, en cumplimiento de una orden emitida por la Justicia de San Nicolás.
La causa comenzó luego de que una vecina denunciara que en una propiedad ubicada en la zona de las calles Fray Cayetano Rodríguez y Hermano Indio funcionarían actividades vinculadas a la cría ilegal de perros. Además, aseguró haber observado condiciones inadecuadas para los animales y escuchar con frecuencia ruidos similares a disparos.
A partir de esos elementos, la Unidad Funcional de Instrucción N° 11 de San Pedro impulsó una investigación por una posible infracción a la Ley 14.346 de protección animal y solicitó diversas medidas de prueba.
Durante el allanamiento también participaron profesionales veterinarios de la Municipalidad de San Pedro, agentes de Bromatología y personal de Fiscalización General. En el lugar fueron encontrados 18 ejemplares de raza Braco Alemán de diferentes edades.
Si bien los especialistas no detectaron signos evidentes de violencia física ni situaciones extremas de confinamiento, comprobaron que varios de los perros presentaban un estado compatible con desnutrición, por lo que fueron sometidos a controles individuales para evaluar su condición sanitaria.
La inspección de la vivienda permitió además descubrir una pistola calibre 9 milímetros marca Browning con 6 municiones y una pistola calibre 22 marca Bersa con 8 proyectiles. Según se informó, ambas armas tenían cartuchos alojados en sus recámaras al momento del secuestro.
Por disposición de la fiscalía interviniente, los ocupantes del inmueble quedaron imputados por presuntos malos tratos y actos de crueldad hacia los animales, así como por tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y tenencia ilegal de arma de fuego de guerra.
Las armas y las municiones fueron trasladadas para la realización de peritajes balísticos que permitan determinar su situación legal y establecer si pudieron haber sido utilizadas en otros episodios investigados.
En cuanto a los perros, las autoridades resolvieron que permanezcan de manera provisoria en el predio debido a la falta de espacio para un traslado inmediato. No obstante, se dispuso un seguimiento permanente por parte de veterinarios municipales para monitorear su estado de salud, alimentación y evolución.
La causa continúa en etapa de investigación y no se descarta que en las próximas semanas se adopten nuevas medidas judiciales.