Economía y Empresas | 09:00
Crisis en la industria
Alrededor de 400 trabajadores tercerizados quedaron sin actividad en un frigorífico de Ramallo
La empresa ArreBeef interrumpió la convocatoria de operarios contratados a través de una agencia laboral. Se trata de personal temporario que suele incorporarse en momentos de mayor producción y que queda sin tareas cuando baja la faena.
Unos 400 trabajadores vinculados al frigorífico ArreBeef, ubicado en la localidad de Pérez Millán, partido de Ramallo, quedaron sin actividad luego de que la empresa decidiera frenar la convocatoria de personal contratado mediante una agencia laboral.
Se trata de operarios temporarios que suelen incorporarse durante los períodos de mayor volumen de faena. Sin embargo, cuando la producción disminuye, la empresa deja de convocarlos y los trabajadores quedan sin tareas hasta que la actividad vuelve a incrementarse.
La medida generó inquietud entre los empleados afectados, quienes señalaron que la situación impacta principalmente en quienes trabajan bajo el sistema de intermediación laboral. Según indicaron, durante los períodos en los que no son llamados a prestar servicios no perciben salarios.
Algunos trabajadores también manifestaron que desde hace meses no se estaban abonando los montos acordados, lo que profundiza la preocupación en un contexto de inestabilidad laboral.
De acuerdo con los testimonios difundidos por los propios operarios, este mecanismo se repite desde hace varios años. Cuando baja el nivel de actividad de la planta, reciben la indicación de no presentarse a trabajar hasta que la faena se reactive. Durante ese lapso deben buscar otros trabajos temporales para sostener sus ingresos.
El sistema de contratación a través de agencias laborales es frecuente en la industria frigorífica y permite a las empresas ajustar la cantidad de personal en función del volumen de producción. En el caso de ArreBeef, fuentes del sector señalaron que este tipo de interrupciones en la convocatoria suele registrarse al menos una vez al año, coincidiendo con períodos de menor ingreso de hacienda a faena.
Según explicaron, estas suspensiones temporarias suelen extenderse entre uno y dos meses, tras lo cual los operarios vuelven a ser convocados cuando la actividad productiva retoma su ritmo habitual.
