Economía y Empresas | 12:28
Industria automotriz en retroceso
Morón: Stellantis redujo su producción en El Palomar y avanzó con retiros voluntarios
La empresa confirmó el cierre de uno de sus turnos desde mayo y aplicará un plan de reducción de personal en medio de la caída de la actividad, el derrumbe de exportaciones y la menor demanda desde Brasil.
La automotriz Stellantis Argentina anunció una fuerte reestructuración en su planta de El Palomar, donde dejará de operar con dos turnos para pasar a uno solo. La medida se implementará a partir de mayo y estará acompañada por un programa de retiros voluntarios, en un contexto de caída sostenida de la producción.
Desde la compañía definieron la decisión como un “reacomodamiento del volumen productivo”, aunque el trasfondo refleja una contracción que se viene profundizando desde hace meses. La planta ya había registrado paradas técnicas, reducción del ritmo de trabajo y adelantos de vacaciones, señales que anticipaban el ajuste.
Los números del sector automotor explican el escenario: en el inicio de 2026, la producción cayó más de 30 por ciento en comparación interanual, mientras que las exportaciones retrocedieron por encima del 20 por ciento. A esto se suma una menor entrega de unidades a concesionarios, lo que termina de configurar un panorama de retracción generalizada.
Uno de los factores centrales es la baja demanda en Brasil, principal destino de los vehículos fabricados en el país. La menor absorción del mercado brasileño impacta directamente en el nivel de actividad local, en una industria fuertemente dependiente de las exportaciones.
Si bien algunos modelos mantienen cierto dinamismo en el mercado interno, ese volumen resulta insuficiente para sostener la estructura productiva actual.
En paralelo al recorte operativo, la empresa avanzará con un esquema de retiros voluntarios para adecuar su plantel. La planta cuenta con alrededor de 2500 trabajadores, por lo que el impacto laboral será significativo, aunque por el momento no se anunciaron despidos masivos.
El cuadro se agrava por otros condicionantes que afectan al sector, como el mayor ingreso de vehículos importados, problemas de competitividad y dificultades de financiamiento.
La decisión de Stellantis no aparece como un hecho aislado, sino como parte de una tendencia que golpea a toda la industria automotriz argentina, en un contexto adverso tanto a nivel interno como externo.
