Información general | 09:11
Hallazgo paleontológico
San Pedro: descubrieron restos de un toxodonte de 200 mil años con una impactante marca de pisoteo
El ejemplar adulto fue recuperado en el yacimiento Campo Spósito por el equipo del Museo Paleontológico de San Pedro. Entre las piezas halladas se destacan huesos articulados y una mandíbula casi completa. Un húmero presenta una fractura compatible con el pisoteo de un gran mamífero prehistórico.
El Grupo Conservacionista de Fósiles del Museo Paleontológico de San Pedro logró rescatar importantes restos óseos de un toxodonte, cuyo nombre científico es Toxodon platensis, en el reconocido yacimiento de Campo Spósito, ubicado a 8 kilómetros del casco urbano de la ciudad.
Entre los materiales recuperados se encuentran escápulas, ambas tibias y fíbulas articuladas, un húmero completo, parte de la pelvis y una rama mandibular prácticamente íntegra, con todas sus piezas dentales conservadas. El hallazgo fue realizado por José Luis Aguilar, Alexis Celié, Jorge Martínez, Walter Parra y Julio Simonini, integrantes del museo local.
El toxodonte fue uno de los grandes herbívoros que habitaron las llanuras sudamericanas, incluida la provincia de Buenos Aires. Podía superar los 1.000 kilogramos de peso, alcanzar los 3 metros de longitud y medir alrededor de 1,65 de altura. Su aspecto robusto, con patas cortas y macizas —las traseras más largas que las delanteras— le daba un perfil inclinado hacia adelante. Poseía una cabeza voluminosa y dientes de crecimiento continuo, adaptados al consumo de pastos duros y vegetación arbustiva.
Los primeros restos de este animal fueron descubiertos en 1833 por Charles Darwin durante su viaje a bordo del HMS Beagle, tanto en territorio argentino como uruguayo. La especie habitó la región durante aproximadamente 200.000 años y se extinguió hace unos 10.000, en un contexto marcado por cambios climáticos al final de la última glaciación y la presión de caza ejercida por los primeros grupos humanos, con quienes se presume convivió.
El ejemplar hallado en San Pedro corresponde a un individuo adulto, de huesos voluminosos y en notable estado de conservación. Durante las tareas de limpieza y preparación en el taller del museo, los técnicos detectaron una singular marca en uno de los laterales del húmero: una fuerte impronta que hundió el tejido externo del hueso hasta fracturarlo.
Según explicó el doctor Rodrigo Tomasini, investigador de la Universidad Nacional del Sur y del INGEOSUR-CONICET, la pieza presenta una fractura en la zona media de la diáfisis, con colapso del hueso compacto exterior. Este tipo de alteración resulta compatible con el pisoteo de un mamífero de gran porte cuando el hueso ya se encontraba expuesto en superficie, sin tejidos blandos que lo protegieran.
Desde el museo detallaron que en Campo Spósito se preservó un antiguo tramo de río que, durante miles de años, acumuló restos de animales que vivían y morían en ese ambiente. Los cuerpos quedaban sobre el barro del humedal, frecuentado por numerosas especies que acudían a beber y alimentarse.
En ese contexto se producían empujones, disputas y ataques, y los restos podían ser pisoteados por otros ejemplares de gran tamaño, generando marcas y fracturas como la observada en este toxodonte, cuyo origen se remonta a unos 200.000 años atrás.
