Espectáculos | 13:22

Conmoción en el rock nacional

Murió Daniel Buira, baterista y fundador de Los Piojos

El músico falleció durante la madrugada en la escuela de percusión que había creado. Tenía antecedentes de asma y la Justicia inició actuaciones para determinar las causas del deceso.

La escena musical argentina atraviesa momentos de profundo impacto tras la muerte de Daniel Buira, histórico baterista de Los Piojos, ocurrida en la madrugada de este sábado en la sede de La Chilinga, el espacio de formación que él mismo impulsó.

El episodio tuvo lugar en Ciudad Jardín, partido de Tres de Febrero. De acuerdo a las primeras informaciones, el músico se encontraba en un patio interno cuando, alrededor de las 4, comenzó a manifestar problemas respiratorios y pidió ayuda. Un vecino acudió rápidamente, pero Buira sufrió una descompensación, perdió el conocimiento y falleció en el lugar.

Personal médico constató el deceso y la Justicia intervino con una causa para establecer las causales de muerte, bajo la órbita de la UFI N° 8 de Morón. Se ordenaron pericias y la correspondiente autopsia. Si bien el músico padecía asma, se avanzó con distintas medidas para descartar otras hipótesis, quedando en principio sin indicios la participación de terceros.

Buira fue una pieza determinante en la génesis de Los Piojos, banda surgida a fines de los años 80 en Ciudad Jardín y que alcanzó gran popularidad en la década siguiente. Su aporte fue fundamental para la construcción del sonido del grupo, al integrar ritmos como la murga y el candombe dentro de una base rockera que marcó identidad.

Durante su etapa en la banda participó en discos emblemáticos como “Chac tu Chac”, “Ay Ay Ay”, “Tercer Arco”, “Azul” y el álbum en vivo “Ritual”. Además, fue coautor junto a Andrés Ciro Martínez de temas como “Te diría” y colaboró en distintas composiciones del repertorio. Su salida, a comienzos de los 2000, se dio tras diferencias internas que cerraron un ciclo clave.

Luego de años de distanciamiento, volvió a presentarse junto a la banda en el regreso de Los Piojos en 2024, tras más de 15 años sin actividad, participando de shows masivos y festivales en distintos puntos del país.

Más allá de su carrera artística, desarrolló una intensa tarea formativa. En 1995 fundó La Chilinga, una escuela de percusión que se consolidó como referencia con sedes en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, y con una gran cantidad de alumnos. Desde allí promovió la enseñanza de ritmos populares y el desarrollo cultural.

El proyecto también tuvo su costado creativo, con discos propios y colaboraciones junto a artistas como Mercedes Sosa, Fito Páez y Calle 13. Además, compartió trabajos con Fabiana Cantilo, Arbolito y Vicentico, ampliando su recorrido dentro de la música.

La noticia generó numerosas muestras de dolor en el ambiente artístico. Entre ellas, la bajista Luciana Valdés lo recordó destacando su sensibilidad, su estilo y su calidad humana. Su fallecimiento deja una marca profunda en el rock nacional y en la comunidad que formó a lo largo de su trayectoria.

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