Economía y Empresas | 31/01

La crisis sigue golpeando

El consumo de vino cayó al nivel más bajo de la historia

A pesar de un repunte en diciembre, el promedio anual volvió a descender y consolidó una tendencia de baja que se arrastra desde hace 20 años. Solo los vinos varietales lograron crecer en el mercado interno.

El consumo de vino en Argentina cerró el año pasado en su nivel más bajo desde que existen registros oficiales. Con un promedio de 15,7 litros por persona, la cifra confirma una tendencia descendente que, con leves altibajos, se mantiene desde hace al menos 20 años.

El último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura señaló que, si bien diciembre mostró una recuperación interanual del 9,6 por ciento, ese repunte no alcanzó para revertir el balance anual, que terminó 2,7 por ciento por debajo del año anterior y se transformó en el peor registro desde 2005.

Durante diciembre se comercializaron 644.104 hectolitros, impulsados principalmente por los vinos sin mención varietal, que concentraron el 68,1 por ciento del volumen total y crecieron 7,1 por ciento respecto al mismo mes del año previo.

Sin embargo, el acumulado de enero a diciembre mostró otra realidad: el mercado interno absorbió 7.459.900 hectolitros, lo que representó una caída del 2,7 por ciento en comparación con el año anterior.

En ese período, los vinos sin mención varietal retrocedieron 5,2 por ciento y los espumosos cayeron 5,1 por ciento. La única excepción fueron los vinos varietales, que lograron crecer 3,4 por ciento. En cuanto a los tipos, los vinos blancos descendieron 8,8 por ciento y los vinos color apenas bajaron 0,4 por ciento.

Esta dinámica consolida una tendencia de largo plazo: en 2015 el consumo per cápita era de 29,2 litros. Desde entonces, el descenso fue sostenido. En 2022 se registraron 21,8 litros por persona, en 2023 la cifra bajó a 16,7 y en 2024 se ubicó en 16,3, hasta llegar al nuevo piso de 15,7 litros.

De acuerdo con datos de la Corporación Vitivinícola Argentina, el consumo interno representa entre el 70 y el 75 por ciento del sostén de la actividad vitiviníco

COMENTARIOS