Política | 19:31
Interna peronista
Malestar en La Matanza por el avance de Máximo Kirchner en el PJ: Espinoza tuvo que ceder su lugar para lograr la unidad
El reordenamiento del Partido Justicialista, que fortalece a Máximo Kirchner en la estructura partidaria, generó fuerte incomodidad en La Matanza. En el entorno de Fernando Espinoza interpretan la movida como una nueva señal de relegamiento político de un distrito clave.
En los pasillos políticos de San Justo el clima está lejos de ser sereno. El reciente reacomodamiento interno del Partido Justicialista dejó un fuerte malestar en La Matanza y, especialmente, en el entorno de Fernando Espinoza, que observa cómo el distrito vuelve a perder protagonismo dentro de la conducción partidaria.
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La incomodidad se profundizó al confirmarse que Máximo Kirchner, aunque dejará la presidencia del PJ, quedará posicionado como futuro presidente del Congreso partidario. Se trata de un órgano central para el funcionamiento del partido, con amplias facultades para supervisar su marcha general, controlar el manejo financiero, designar autoridades y autorizar la conformación de alianzas electorales. En los hechos, un espacio de poder decisivo.
Desde el entorno de Espinoza aseguran que no se trata de un simple cambio de cargos, sino de una señal política concreta. La Matanza, histórico bastión del peronismo y uno de los distritos con mayor peso electoral del país, vuelve a quedar corrida de los lugares donde se definen las estrategias y el rumbo del partido. La lectura interna es clara: el distrito aporta estructura y votos, pero pierde influencia real.
El malestar también deja al descubierto una tensión más profunda. En San Justo entienden que Espinoza paga, una vez más, el costo de sostener un peronismo que, según la mirada local, se achica, se encapsula y se aísla de los territorios. La avanzada de Kirchner y el retroceso matancero reavivan así una bronca latente, que vuelve a poner en discusión el rol de La Matanza dentro de un PJ cada vez más concentrado.
