Deportes | 17:39
Crisis en Núñez
Tigre humilló a River en el Monumental y los hinchas estallaron contra los jugadores
La dura caída por 4 a 1 dejó al descubierto la sequía de los delanteros y reavivó el malestar del público, con Colidio y Salas como principales apuntados en el Monumental.
El arranque del Torneo Apertura había mostrado a River Plate con otra energía y un discurso renovado respecto al cierre del semestre pasado. Sin embargo, la derrota por 4 a 1 frente a Tigre funcionó como un golpe de realidad y marcó un punto de inflexión en el proceso. El resultado expuso falencias estructurales y, sobre todo, volvió a encender las alarmas en el ataque.
La falta de gol se transformó en el principal foco de preocupación. Maximiliano Salas no convierte desde el 2 de octubre de 2025, cuando le marcó a Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina, y acumula 13 partidos sin anotar. El panorama de Facundo Colidio es todavía más delicado: su último tanto fue el 19 de julio del año pasado ante Instituto, por el Torneo Clausura, y ya suma 22 encuentros consecutivos sin festejos.
A ese escenario se suma Sebastián Driussi, actualmente recuperándose de un desgarro, quien arrastra 13 partidos sin convertir. La sequía se replica en el resto de los atacantes y profundiza un clima de inquietud que atraviesa al plantel.
El descontento de los hinchas se manifestó desde la previa. Durante la presentación del equipo, Colidio fue recibido con silbidos que se intensificaron a medida que avanzó el encuentro. A los 16 minutos del segundo tiempo, cuando fue reemplazado por Agustín Ruberto, volvió a ser reprobado al dejar el campo de juego.
Salas, que había perdido la titularidad en favor de Driussi, regresó al once inicial ante la ausencia del ex Austin. Su actuación volvió a quedar en deuda y reforzó los motivos por los cuales Marcelo Gallardo había optado por relegarlo. Fue sustituido por Ian Subiabre y también recibió silbidos camino al banco.
En la antesala del partido hubo señales de disconformidad para otros nombres. Kevin Castaño generó murmullos en la presentación, aunque luego tuvo un ingreso correcto y no desentonó. Distinta fue la situación de Matías Galarza y Juan Portillo, quienes figuraban entre los más resistidos, pero no sumaron minutos.
