Economía y Empresas | 12:57

Trabajo y producción en retroceso sostenido

Cerraron casi 22.000 empresas y se perdieron 290.000 empleos en 2 años

En 2 años se cerraron casi 22.000 empresas con trabajadores registrados y se perdieron más de 290.000 puestos. La contracción no se detiene y avanza mes a mes.

Las consecuencias de la política económica del presidente Javier Milei golpearon de lleno al mercado laboral y al tejido empresarial argentino, que se reduce de manera persistente. Los datos oficiales muestran una caída simultánea del empleo registrado y de la cantidad de empleadores activos, una combinación que profundiza el deterioro estructural.

Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la economía perdió 21.938 empresas con trabajadores registrados, un promedio de 30 cierres diarios. La secuencia mensual no exhibe rebotes ni quiebres de tendencia: la curva desciende de forma continua, confirmando que no se trató de un impacto puntual sino de un proceso sostenido.

En paralelo, el empleo formal también retrocedió con fuerza. En el mismo período se destruyeron 290.600 puestos de trabajo registrados, a un ritmo cercano a 400 por día, lo que representa una retracción aproximada del 3 por ciento del total.

La singularidad del período es la doble caída en simultáneo: menos empresas y menos trabajadores. Esto indica que el ajuste no se explica únicamente por despidos o menor actividad dentro de firmas existentes, sino también por la desaparición directa de unidades productivas completas. El mercado laboral se achica por ambos frentes al mismo tiempo.

Las series muestran que la cantidad de empleadores pasó de 512.357 en noviembre de 2023 a 490.419 dos años después. En ese mismo lapso, el empleo registrado descendió de 9.857.173 a 9.566.573. La lectura es clara: cada mes hay menos empresas sosteniendo menos puestos de trabajo.

El relevamiento no ensaya interpretaciones ni proyecciones. La evidencia es la secuencia consolidada mes a mes. Y lo que esas cifras exponen es que la contracción sigue activa. Por eso, para dimensionar la situación laboral actual ya no alcanza con señalar el punto de partida de la gestión de Milei, sino con observar la velocidad del deterioro que continúa hoy, 2 años después.

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