Gremiales | 13:19
Tensión sindical
La CGT definió un paro general sin movilización para el día del debate de la reforma laboral
La central obrera activará la huelga cuando Diputados trate el proyecto del Gobierno. Buscan asegurar la adhesión de la UTA para paralizar el transporte y potenciar el impacto de la medida.
La Confederación General del Trabajo confirmó este lunes que convocará a un paro general el mismo día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La medida, sin embargo, no incluirá movilización y se pondrá en marcha cuando el oficialismo intente convertir la iniciativa en ley, en una sesión que aún no tiene fecha definida.
La decisión fue adoptada durante una reunión virtual adelantada, que comenzó a las 11 en pleno feriado de Carnaval. En ese encuentro, la conducción cegetista también avanzó en gestiones para garantizar la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor, con la intención de que no haya servicio de colectivos durante la jornada de protesta y así amplificar el alcance de la huelga, al menos en el área metropolitana de Buenos Aires. En principio, la medida no afectaría a Mendoza.
Desde la Casa Rosada, la administración de Javier Milei apuesta a acelerar el dictamen del proyecto de reforma laboral este miércoles y llevarlo al recinto un día después. No obstante, las diferencias con bloques aliados, especialmente por los cambios propuestos en las licencias por enfermedad, podrían alterar el cronograma parlamentario.
Si las negociaciones se prolongan, la sesión podría postergarse para la semana próxima, posiblemente el miércoles 25. En ese escenario, la CGT activaría el paro en coincidencia con el tratamiento del proyecto.
La eventual adhesión de la UTA es considerada clave dentro de la central obrera, ya que la paralización del transporte público le otorgaría mayor impacto a la protesta. Desde temprano, la conducción sindical intensificó las gestiones para asegurar el acompañamiento del gremio.
La convocatoria al que sería el cuarto paro general durante la gestión de Milei llega luego de la movilización de la semana pasada, cuando el Senado debatió y aprobó la reforma laboral. Aquella protesta no incluyó un llamado formal a huelga y dejó al descubierto tensiones internas en el sindicalismo.
En paralelo, la Unión Obrera Metalúrgica impulsó un frente sindical contra la reforma que reunió a gremios como Aceiteros, las dos CTA, ATE y Pilotos, espacio que sí convocó a un paro y cese de actividades el día de la marcha.
Uno de los dirigentes más duros fue Daniel Yofra, titular del sindicato de Aceiteros, quien cuestionó con dureza a la conducción de la CGT y afirmó que la central obrera es un “perro que no muerde”.
