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Medio ambiente
Polémica en Zárate por el proyecto para recibir residuos de otros distritos
El Gobierno de Marcelo Matzkin busca habilitar el ingreso de residuos de otros municipios mediante una ordenanza, pero la oposición reclama mayores controles y una audiencia pública antes de avanzar con el proyecto.
La puesta en marcha del nuevo relleno sanitario de Zárate generó un fuerte enfrentamiento político en el distrito del norte bonaerense. Mientras el Gobierno encabezado por Marcelo Matzkin impulsa una ordenanza para ampliar la recepción de residuos provenientes de municipios vecinos, bloques de la oposición cuestionan los mecanismos de control previstos y exigen que se realice una audiencia pública antes de adoptar una decisión que, según sostienen, tendrá impacto en la política ambiental local durante las próximas décadas.
Hoy me comuniqué con @DiegoNanniOk de exaltación de la Cruz quien me ratificó su pedido que hace ya muchos años viene realizando, incluso ante la Provincia de Bs As, de poder disponer los residuos domiciliarios de forma regional en el predio de Qualita. Ese fue el origen del…
— Marcelo Matzkin (@MarceloMatzkin) July 8, 2026
El predio pertenece a la empresa privada Qualita y ya cuenta con las autorizaciones otorgadas por la provincia de Buenos Aires para comenzar a operar. Además del aspecto ambiental, desde el Ejecutivo destacan que el nuevo sistema permitirá reducir los costos municipales, ya que Zárate dejará de trasladar los residuos domiciliarios hasta San Nicolás para su disposición final.
Actualmente, la normativa vigente únicamente permite el tratamiento de residuos generados en Zárate y Campana. Con el objetivo de modificar ese esquema, el Ejecutivo presentó un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante para incorporar a otros distritos cercanos, entre ellos Exaltación de la Cruz y Baradero, que enfrentan dificultades para resolver la disposición final de sus residuos sólidos urbanos.
La propuesta oficial apunta a consolidar un sistema regional de tratamiento de residuos. Como contraprestación por recibir los desechos de otros municipios, Zárate percibiría una tasa ambiental destinada a financiar el funcionamiento del relleno sanitario.
Sin embargo, la iniciativa encontró resistencia entre sectores opositores. Los concejales que rechazan el proyecto consideran insuficientes los controles previstos, al entender que el sistema se basa principalmente en declaraciones juradas presentadas por las empresas encargadas del traslado de los residuos.
Además, sostienen que una decisión de estas características requiere una amplia participación ciudadana debido al volumen y la diversidad de los residuos que podrían ingresar al distrito. Por ese motivo, impulsan la realización de una audiencia pública antes de que el expediente sea tratado.
Ante la falta de consenso político, el Ejecutivo resolvió avanzar de manera parcial. El relleno sanitario comenzó a funcionar únicamente para recibir residuos domiciliarios de Zárate y Campana, tal como establece la legislación vigente, sin aplicar por el momento la tasa ambiental prevista en el proyecto.
Desde el oficialismo remarcan que Qualita obtuvo todas las habilitaciones ambientales exigidas por la provincia de Buenos Aires, autoridad competente para autorizar este tipo de emprendimientos. En ese sentido, sostienen que el municipio no puede impedir el funcionamiento de un establecimiento que ya fue aprobado por la administración provincial.
También recuerdan que la regionalización de la disposición final de residuos forma parte de una política impulsada desde hace años por la Provincia con el objetivo de avanzar en el cierre de basurales a cielo abierto y concentrar el tratamiento en rellenos sanitarios habilitados.
En ese contexto, Marcelo Matzkin reveló que mantuvo una conversación con el diputado provincial y exintendente de Exaltación de la Cruz, Diego Nanni, quien le manifestó el interés de ese distrito en utilizar el nuevo relleno sanitario.
"Los rellenos sanitarios se cierran cuando llegan a su capacidad máxima. Cuando eso suceda será en otro municipio donde la región, y por ende Zárate, disponga sus residuos. Eso proponemos: el concepto de regionalización y solidaridad", expresó el jefe comunal a través de sus redes sociales.
Desde Exaltación de la Cruz también admitieron que la posibilidad representa una alternativa para resolver las dificultades que enfrenta el municipio para continuar disponiendo sus residuos dentro de su territorio, una problemática que busca solucionar desde hace varios años.
La controversia también reavivó el debate sobre el predio de Concaro, un histórico basural a cielo abierto que durante la gestión de Osvaldo Cáffaro intentó transformarse en un relleno sanitario.
En 2017, el municipio firmó un convenio con Deltacom SA, filial argentina de Veolia, para sanear ese predio e impulsar un proyecto regional de disposición final. Sin embargo, en agosto de 2018 el Juzgado Federal de Campana ordenó su clausura luego de una denuncia por el presunto vuelco de residuos peligrosos, situación que obligó a declarar la emergencia sanitaria y derivar los residuos primero al Ceamse y posteriormente a San Nicolás.
Ese antecedente volvió a cobrar relevancia tras los cuestionamientos planteados por organizaciones ambientalistas sobre la habilitación del nuevo relleno sanitario. Frente a esas críticas, Marcelo Matzkin afirmó que el predio de Concaro nunca obtuvo la autorización provincial correspondiente y aseguró que el establecimiento de Qualita cumple con todos los estándares ambientales exigidos por la autoridad bonaerense.
Para el oficialismo, la discusión ya no pasa por la necesidad de contar con un lugar para la disposición final de los residuos, sino por definir si Zárate continuará con un sistema limitado a dos municipios o avanzará hacia un esquema regional que permita dar respuesta a una de las principales problemáticas ambientales de la zona y brindar una solución a otros distritos que todavía no encuentran una alternativa definitiva para el tratamiento de sus desechos.
