Deportes | 12:16

Fútbol

Rivales de bajo nivel y entradas carísimas: un combo poco atractivo para los amistosos de la Selección Argentina

Con la Finalissima descartada, la Selección enfrentará a Mauritania y Zambia en la Bombonera. Las críticas apuntan a la escasa exigencia de los rivales y al alto costo de las entradas.

El aeropuerto de Ezeiza volvió a llenarse de figuras. Uno a uno, los campeones del mundo con la Selección Argentina fueron llegando al país, en una escena que combinó expectativa y nostalgia. Desde Nicolás Otamendi, quien ya anticipó que el próximo Mundial será su despedida con la camiseta albiceleste, hasta Alexis Mac Allister, que lamentó la caída de la Finalissima, todos dejaron algún mensaje en la previa.

Sin embargo, el foco ya no está puesto en aquel cruce frustrado con España, sino en los amistosos que se vienen. El equipo dirigido por Lionel Scaloni jugará el viernes 27 y el martes 31 en la Bombonera frente a Mauritania y Zambia, dos selecciones que, por ranking y antecedentes, están lejos de representar una verdadera medida.

Mientras otros seleccionados sudamericanos optaron por rivales de peso —como Colombia ante Francia, Brasil frente a Croacia o Uruguay contra Inglaterra—, Argentina afrontará compromisos ante equipos ubicados en los puestos 115 y 91 del ranking FIFA, respectivamente. Una elección que generó cuestionamientos tanto en el ambiente futbolero como entre los hinchas.

Desde Mauritania, su entrenador Aritz López Garai reconoció la diferencia de jerarquía, aunque intentó quitarle el mote de simple trámite: aseguró que su equipo no se presentará como relleno. De todos modos, los números reflejan la distancia. El seleccionado africano no logró clasificarse al Mundial y cuenta con un plantel sin figuras de renombre internacional.

Zambia, el segundo rival, posee algo más de recorrido —incluso fue campeón de África en 2012—, pero tampoco logró meterse en la próxima Copa del Mundo. Su principal carta es el delantero Patson Daka, actual jugador del Leicester City, aunque el conjunto en general tampoco aparece como un desafío de alta exigencia.

En ese contexto, también se abrió el debate por el valor de las entradas. Los tickets ya están a la venta con precios que van desde los 90 mil pesos para las populares hasta los 490 mil en ubicaciones preferenciales. En el medio, hay plateas de 150 mil, 200 mil, 300 mil y 350 mil pesos. Cifras elevadas para encuentros que, en la práctica, parecen más cercanos a un entrenamiento que a una competencia de alto nivel.

La posible despedida de Lionel Messi jugando en el país aparece como el principal atractivo para los hinchas, lo que podría justificar la demanda. Con 39 años proyectados para después del Mundial, todo indica que estos podrían ser sus últimos partidos en suelo argentino con la Selección.

La elección de rivales, además, reavivó viejos debates. En las antesalas de otros Mundiales, Argentina también enfrentó equipos de menor jerarquía, con resultados positivos pero sin demasiada exigencia. La diferencia se notó, por ejemplo, en la previa de Rusia 2018, cuando una dura derrota ante España dejó al descubierto falencias del equipo.

Consultado sobre la situación, Enzo Fernández evitó polemizar: lamentó la cancelación de la Finalissima, pero remarcó la importancia de aprovechar cada partido, independientemente del rival.

De todos modos, el verdadero desafío llegará más adelante. En territorio norteamericano, Argentina tendrá compromisos más exigentes frente a selecciones como Argelia, Austria y Jordania. Y, ya en instancias decisivas, podrían aparecer cruces de alto voltaje como Uruguay o España en el camino hacia una posible cuarta estrella.

COMENTARIOS