Pocas horas después del hallazgo, la Policía detuvo a Raúl P., un hombre con antecedentes de violencia de género que mantenía un vínculo previo con la víctima. Según trascendió, había estado preso tras una denuncia presentada por la propia Emilse. En su primera declaración ante los investigadores, el sospechoso habría reconocido el ataque y pronunciado una frase estremecedora: “Se me fue la mano”.
La fiscal Natalia Simoes, a cargo de la investigación, caratuló el hecho como homicidio, aunque todo indica que la causa será recaratulada como femicidio. En el marco de la pesquisa se realizaron allanamientos en distintos barrios de la ciudad —Banda Verde, Eliseo Fringes y Villa Paulina— donde se secuestraron celulares y otros elementos de interés.
Testimonios y pruebas preliminares apuntan a que la joven habría asistido la noche anterior a una fiesta privada en una vivienda del barrio Banda Verde. Allí, según medios locales, se habría desarrollado un encuentro vinculado al consumo de drogas y prostitución. Por esa línea, fueron citadas a declarar Dolores Estefanía del C. y René Roberto J., dueño de la casa donde habría ocurrido el evento.
El caso sacude a toda la comunidad de Frías y vuelve a poner en evidencia la alarmante falta de protección hacia las víctimas de violencia de género. Emilse había denunciado a su agresor, pero la Justicia lo dejó libre. Hoy, su historia se suma a la larga lista de femicidios que podrían haberse evitado.
