Información general | 12/01

Alerta máxima

Hantavirus: una nena de 10 años murió en General Belgrano y ya son cuatro los fallecidos en la provincia en 2026

La víctima es Mía Celeste Rodríguez, quien falleció el 8 de enero. El caso activó un bloqueo sanitario en un paraje rural y reavivó cuestionamientos por la atención médica y el traslado. Las autoridades insisten en extremar la prevención.

La provincia de Buenos Aires volvió a encender las alertas sanitarias tras confirmarse una nueva muerte por hantavirus. La víctima es Mía Celeste Rodríguez, una niña de 10 años que falleció el 8 de enero en la ciudad de General Belgrano, de acuerdo con la información oficial difundida por el municipio. Con este episodio, ya son 4 los decesos registrados por la enfermedad en el territorio bonaerense en lo que va de 2026, incluso en zonas que no son consideradas endémicas.

El diagnóstico fue validado a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino, en coordinación con las autoridades provinciales. Desde el Ejecutivo local indicaron que el caso fue abordado bajo los protocolos vigentes y que se activaron de inmediato las acciones epidemiológicas para evitar nuevos contagios.

La menor residía en el paraje rural Chas, donde se implementó un bloqueo sanitario que incluyó tareas de desmalezamiento, fumigación y desratización, con el objetivo de reducir la presencia de roedores y minimizar riesgos para la población.

Dudas y reclamos por la atención médica

En medio del impacto que generó la noticia, vecinos de la zona manifestaron cuestionamientos sobre la atención inicial que habría recibido la niña en el hospital municipal. Según relataron, Mía fue medicada con ibuprofeno mientras el cuadro se agravaba y el traslado a La Plata se concretó por iniciativa de la familia, con recomendación médica, sin que el municipio gestionara la derivación.

Ante estas versiones, las autoridades locales buscaron llevar tranquilidad y recordaron que el hantavirus no se transmite por el contacto social cotidiano, sino principalmente por la inhalación de partículas contaminadas con orina, heces o saliva de roedores silvestres, especialmente el ratón colilargo.

Cuatro muertes en pocas semanas

Con este último fallecimiento, la provincia acumula al menos 4 muertes confirmadas por hantavirus en el inicio de 2026, todas en distritos del interior bonaerense:

  • General Belgrano: una niña de 10 años, vecina del paraje rural Chas, fallecida el 8 de enero.

  • San Andrés de Giles: un adolescente de 14 años, Rodrigo Morínigo, que murió tras ser derivado al Hospital San José de Pergamino.

  • Chacabuco: un hombre de 59 años, fallecido el 15 de diciembre mientras estaba internado en una clínica de Junín, con diagnóstico confirmado posteriormente por el Instituto Maiztegui.

  • Mar del Plata: un hombre de 33 años, cuyo deceso fue confirmado por el área de Zoonosis municipal, que aclaró que se trató de un caso aislado.

Además, se registraron antecedentes recientes en Olavarría, donde también se activaron protocolos de control y vigilancia epidemiológica.

Las autoridades sanitarias aclararon que no existe un brote activo, pero advirtieron que la repetición de casos fatales en un período corto obliga a sostener una vigilancia estricta, especialmente en zonas rurales y periurbanas.

Una enfermedad poco frecuente pero de alto riesgo

El hantavirus es una enfermedad viral de baja incidencia, pero con una tasa de letalidad elevada. Se transmite principalmente en ámbitos rurales o semi rurales, por exposición a ambientes contaminados por roedores infectados. Puede derivar en un síndrome pulmonar grave, con síntomas como fiebre, dolores musculares, cefalea, tos y dificultad respiratoria.

Durante 2025 se confirmaron 77 casos a nivel nacional, con una mortalidad cercana al 30 por ciento, lo que representó 23 fallecimientos. En la provincia de Buenos Aires se notificaron 32 casos, de los cuales 11 resultaron fatales, marcando un incremento respecto de los años anteriores.

Recomendaciones para prevenir contagios

Desde los municipios y el sistema de salud provincial reiteraron una serie de medidas preventivas:

  • Mantener limpios los espacios domiciliarios y peri domiciliarios.

  • Evitar la acumulación de residuos o materiales que puedan servir de refugio para roedores.

  • Ventilar correctamente galpones, depósitos y viviendas cerradas antes de ingresar.

  • Utilizar protección al limpiar ambientes donde pudo haber presencia de roedores.

La detección temprana de síntomas, la consulta médica inmediata ante cuadros febriles compatibles y el cuidado de los entornos rurales son claves para reducir el riesgo de contagio y evitar nuevas muertes.

 

Mientras tanto, el avance de casos en distintos puntos del territorio bonaerense vuelve a poner en primer plano una problemática sanitaria que, aunque poco frecuente, tiene consecuencias graves cuando no se actúa a tiempo. La vigilancia epidemiológica y la prevención siguen siendo las principales herramientas para contener el impacto de la enfermedad.

COMENTARIOS