Información general | 12/01
Salud
Enterate qué lagunas de la provincia están en alerta roja por cianobacterias
Con altas temperaturas y un fuerte movimiento turístico, distintos espejos de agua de la provincia presentan floraciones de cianobacterias. Las autoridades recomiendan no ingresar al agua, no consumir peces y extremar cuidados con niños y mascotas.
En medio del período de vacaciones y de una nueva semana marcada por el calor, varias lagunas de la provincia de Buenos Aires encendieron las alertas sanitarias por la presencia de cianobacterias, microorganismos que pueden generar consecuencias negativas para la salud humana y animal.
De acuerdo con los relevamientos de la Subsecretaría de Recursos Hídricos y la Autoridad del Agua, en el marco del Programa de Gestión Integral de Cianobacterias, el estado de alerta se extiende a distintas regiones del territorio bonaerense.
Entre los espejos de agua con nivel de riesgo alto, identificados con bandera roja, se encuentran lagunas muy concurridas por turistas durante el verano, como Chascomús, Gómez en Junín, Lobos y Monte, que suelen recibir a cientos de visitantes en escapadas de fin de semana.
También se encuentran bajo advertencia otras lagunas asociadas principalmente a la pesca o al uso recreativo de vecinos: Sauce Grande en Monte Hermoso; Tablillas, Chis Chis y Las Barrancas en Lezama; Hinojo en Trenque Lauquen; La Salada en Pehuajó; Cuero del Zorro en Rivadavia; Juancho en Daireaux; La Salada en General Pinto; el tramo del Río Salado a la altura del Puente Moquehuá en 25 de Mayo, y el lago de la República de los Niños.
Cuando la señal sanitaria es roja, el agua suele presentar un color verde intenso y uniforme, producto de una floración consolidada. En estos casos, las autoridades recomiendan no ingresar al espejo de agua, no consumir alimentos provenientes del lugar, como peces, y mantener alejados a niños y mascotas hasta que el fenómeno desaparezca.
Las cianobacterias están presentes de manera natural en ríos y lagunas, pero su crecimiento excesivo se ve favorecido por el aumento de nutrientes como fósforo y nitrógeno, que suelen provenir de efluentes cloacales y del uso de fertilizantes en actividades agrícolas.
Estas bacterias liberan toxinas que pueden afectar la piel, las mucosas y el sistema gastrointestinal. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran vómitos, diarrea, dolor de cabeza, debilidad muscular e irritaciones cutáneas.
Ante este escenario, se aconseja no utilizar el agua para consumo directo ni para higiene personal, respetar la señalización sanitaria y extremar las medidas de prevención, especialmente durante los días de altas temperaturas. Las banderas de advertencia permanecerán visibles en las zonas afectadas para informar a quienes se acerquen a disfrutar de estos espacios durante la temporada estival.
