Gremiales | 20/11

Conflicto institucional

Berisso: denuncian maniobras irregulares para controlar la Clínica Mosconi

La conducción de la cooperativa denuncia intentos de toma con apoyo municipal, sustracción de documentación clave y un sabotaje que paralizó la actividad administrativa y puso en riesgo la atención de pacientes, especialmente afiliados a PAMI.

La Clínica Mosconi de Berisso atraviesa una crisis profunda que compromete su funcionamiento y deja en situación de vulnerabilidad a cientos de pacientes que dependen de sus servicios. La conducción actual de la cooperativa de trabajo que administra el establecimiento denunció este jueves 20 un intento de toma irregular, presuntamente impulsado desde sectores vinculados al municipio, que derivó en un bloqueo administrativo y financiero que mantiene a la institución al borde del cierre.

El conflicto se arrastra desde hace tres años y medio y tuvo su punto más crítico cuando un grupo que se presenta como una nueva comisión directiva intentó asumir el control de la clínica acompañado por empleados de la Municipalidad de Berisso. La situación expone una disputa abierta entre la actual gestión de la cooperativa y sectores políticos cercanos al intendente Fabián Cagliardi.

Un conflicto que nació en las urnas

El origen del enfrentamiento interno remite a las elecciones de la cooperativa, en las que la lista encabezada por la médica Silvia Argañaraz consiguió aproximadamente setenta votos frente a cuarenta. Según la presidenta y sus allegados, este resultado contrariaba las preferencias del intendente, lo que habría desencadenado una serie de represalias y un progresivo aislamiento institucional.

Integrantes de la cooperativa aseguraron que, desde entonces, la Municipalidad “cerró todas las puertas” y negó cualquier tipo de acompañamiento. Señalaron además que la clínica fue sometida durante estos años a múltiples inspecciones de PAMI y requerimientos del ministerio, interpretados como parte de una estrategia de presión para forzar la salida de la actual gestión.

Asamblea nocturna y designación irregular

Hace aproximadamente un mes se realizó una asamblea sin convocatoria oficial y fuera de los procedimientos estatutarios. Quienes participaron en esa reunión conformaron una supuesta nueva comisión directiva sin cumplir los requisitos legales. En los últimos días, integrantes de ese grupo, junto a la funcionaria municipal Marcela Nannero, se presentaron en la clínica para exigir la entrega del establecimiento.

Ante la ausencia momentánea de Argañaraz, advirtieron que ingresarían por la fuerza. Según el relato de una trabajadora, amenazaron con llamar a un cerrajero y romper la puerta para cambiar la cerradura.

Documentación desaparecida y parálisis total

La crisis se profundizó cuando un exconsejero de la cooperativa, hoy alineado con el grupo opositor, retiró el libro de asambleas y el libro de socios, documentos esenciales para cualquier proceso electoral. La presidenta explicó que, sin esa documentación, es imposible convocar elecciones legales y transparentes.

A esto se suma la situación financiera: la clínica no puede internar pacientes y solo funciona mediante consultorios externos. Sus ingresos dependen de los alquileres y de los aportes de los profesionales. Un grupo de quince trabajadores, incluida la presidenta, sostiene la actividad desde hace un año sin sueldos formales, sobreviviendo con montos mensuales que van de 10.000 a 30.000 pesos por persona.

La falta de recursos impide incluso la realización de balances contables, lo que agrava la vulnerabilidad institucional. La conducción denuncia absoluta falta de acompañamiento del municipio durante toda la gestión de Cagliardi.

La salud pública en riesgo

Más allá de la disputa política, la crisis impacta de lleno en la atención médica de Berisso. La clínica es un punto clave para afiliados a PAMI, que quedarían sin servicio si el conflicto desemboca en un cierre definitivo. Desde la cooperativa advirtieron que el Hospital de Berisso ya funciona al límite de su capacidad, lo que agravaría cualquier interrupción de la atención.

“Están jugando con la salud de la gente”, señaló una trabajadora, remarcando el riesgo que implica dejar a la ciudad con menos capacidad sanitaria en un contexto de demanda creciente.

Expectativa legal y resistencia interna

La estrategia inmediata de la conducción es aguardar las próximas acciones del grupo opositor y definir los pasos judiciales para denunciar las irregularidades. La presidenta adelantó que no abandonará su cargo sin antes agotar todas las instancias legales y advirtió que no permitirá que “se lleven las cosas de arriba”, en referencia al intento de apropiación del establecimiento.

 

El conflicto en la Clínica Mosconi deja expuesta la fragilidad de las instituciones cooperativas frente a disputas políticas locales y plantea interrogantes sobre el rol del municipio de Berisso en garantizar la continuidad de un servicio de salud esencial para la comunidad.

COMENTARIOS