Nacionales | 12/01

El Gobierno nacional brilla por su ausencia

Las lluvias no alcanzan y los incendios siguen fuera de control en la Patagonia

Las precipitaciones del domingo apenas aportaron un alivio momentáneo en la Comarca Andina y zonas cercanas a El Bolsón. Con más de 21000 hectáreas arrasadas y brigadistas gravemente heridos, la emergencia sigue abierta mientras el Gobierno nacional intenta mostrar gestión en medio de fuertes cuestionamientos.

Las lluvias registradas durante la tarde del domingo trajeron un alivio parcial a las áreas más golpeadas por los incendios forestales en la Patagonia. Sin embargo, especialistas y brigadistas coinciden en que las precipitaciones fueron insuficientes para frenar el avance del fuego, que continúa amenazando sectores clave de la Comarca Andina y zonas cercanas a El Bolsón, en el límite entre Río Negro y Chubut.

De acuerdo con datos oficiales y relevamientos de organismos ambientales, en lo que va de la temporada ya se perdieron más de 21000 hectáreas de bosque nativo en la región. Más de la mitad de esa superficie corresponde a Chubut, donde el escenario sigue siendo crítico. En esa provincia, un brigadista y un voluntario permanecen internados con quemaduras graves, que afectan al 54 por ciento y al 20 por ciento de sus cuerpos, respectivamente.

Las precipitaciones alcanzaron localidades como Esquel, El Hoyo, Epuyén, Rincón de Lobos y Bariloche. Desde el Parque Nacional Los Alerces aclararon que se trató de lluvias leves y que, para una contención real del incendio, sería necesario un aporte hídrico sostenido de entre 20 y 30 milímetros. La mayor humedad puede reducir de manera transitoria la intensidad de las llamas, pero los focos subterráneos continúan activos y podrían reactivarse cuando las condiciones vuelvan a secarse.

En ese contexto, y luego de varios días de silencio, el presidente Javier Milei se expresó por primera vez sobre la emergencia al replicar en redes sociales un comunicado oficial del Gobierno nacional, difundido justo en uno de los pocos momentos favorables desde que comenzaron los focos más graves. El texto destaca un supuesto “operativo federal de combate contra los incendios forestales” y señala que 22 de los 32 incendios registrados se encuentran extinguidos, atribuyendo ese resultado al trabajo de 295 brigadistas.

El comunicado también enumera la participación de distintos organismos nacionales, como la Agencia Federal de Emergencias, la Administración de Parques Nacionales y los ministerios de Defensa, Capital Humano y Salud, además del apoyo logístico de Vialidad Nacional, fuerzas de seguridad y aportes de empresas estatales y privadas.

La reacción presidencial llegó en un clima de fuertes cuestionamientos por la falta de presencia y de mensajes claros frente a una emergencia ambiental de enorme magnitud. Mientras las redes sociales se llenan a diario de imágenes y testimonios que muestran el avance de las llamas sobre bosques y poblaciones, se multiplican también las denuncias por la escasez de recursos para enfrentar el fuego.

Incluso circulan versiones que apuntan a una presunta decisión política de dejar avanzar el incendio, especialmente en Chubut, cuando aún era controlable. En ese marco, vuelve a aparecer el temor a intereses inmobiliarios y a la flexibilización de normas que protegían áreas sensibles del ambiente patagónico.

 

Lejos de un gesto concreto en el territorio, el Presidente llegó a repostear una imagen generada con inteligencia artificial en la que se lo ve saludando a un bombero. Una escena que contrasta con la realidad: Milei nunca visitó las zonas afectadas ni dirigió un mensaje directo a los brigadistas que enfrentan día a día una de las crisis forestales más graves de los últimos años.

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