Gremiales | 12/01
Convocó el Gobierno
Este martes arrancan las paritarias 2026 en la provincia con reclamos acumulados de los gremios
La convocatoria se concentrará en una sola jornada y, según anticipan, no habría una propuesta concreta en esta primera instancia. Los reclamos se acumulan tras un cierre de 2025 marcado por la pérdida del poder adquisitivo.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires convocó para mañana a los sindicatos de distintas áreas del Estado con el objetivo de dar inicio a las discusiones salariales de un 2026 que se presenta tan complejo, o incluso más, que el año anterior. La agenda estará concentrada en una sola jornada. Los trabajadores alcanzados por la ley 10.430 fueron citados a las 14 horas, mientras que docentes y judiciales aún no tienen horarios confirmados.
La modalidad elegida y el antecedente de negociaciones previas durante la gestión de Axel Kicillof, con Walter Correa al frente del área laboral, permiten anticipar que no habrá una oferta concreta sobre la mesa. Todo indica que se tratará de un primer acercamiento formal para marcar el inicio del proceso paritario.
En los últimos días, algunos gremios comenzaron a presionar públicamente para que se reactive la negociación. UPCN solicitó de manera formal la reapertura de las paritarias y dejó en claro que no considera cerrada la pauta salarial correspondiente a 2025. En el mismo sentido, la Asociación Judicial Bonaerense elevó un pedido de reapertura urgente de las discusiones.
También los docentes siguen con atención el avance de las conversaciones, en un contexto donde buscan sostener una racha de 6 años consecutivos con inicio de clases en tiempo y forma, un desafío que depende en gran medida de la resolución de las paritarias.
Si bien existe una buena sintonía política entre la Provincia y los sindicatos, reflejada en acuerdos y negociaciones recientes vinculadas al calendario electoral, en las bases crece el malestar por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El cierre de 2025 dejó un balance negativo para los trabajadores estatales: no hubo bono, los aumentos se aplicaron con demoras y los porcentajes otorgados no lograron acompañar la suba de precios. Ese escenario trasladó todas las expectativas a enero, que ahora comienza con reclamos formales, advertencias y una negociación que se anticipa tensa.
