Política | 24/12/25
Salud
Kreplak cuestionó el voto de Argentina en la ONU y denunció un retroceso en derechos de las personas con discapacidad
El país rechazó una resolución respaldada por 175 Estados para reforzar la protección y la inclusión de las personas con discapacidad. Solo Argentina y Estados Unidos votaron en contra, mientras crecieron las críticas desde el sistema de salud y sectores vinculados a los derechos humanos.
Argentina volvió a quedar en el centro de la controversia internacional tras votar en contra de una declaración de la Organización de las Naciones Unidas orientada a fortalecer la protección de los derechos humanos de las personas con discapacidad. La iniciativa fue aprobada el 17 de diciembre con el apoyo de 175 países, mientras que solo Argentina y Estados Unidos rechazaron el texto. Paraguay optó por la abstención.
Argentina, nuevamente en contra de la salud.
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) December 24, 2025
Junto a Estados Unidos, fueron los dos únicos países que votaron en contra de una resolución de la ONU que exige garantizar derechos, accesibilidad, apoyos comunitarios y vida independiente para las personas con discapacidad.
El… pic.twitter.com/MMA8YranIy
El resultado generó un inmediato repudio en distintos sectores. Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, quien cuestionó duramente la postura adoptada por el Gobierno nacional. “Argentina, nuevamente en contra de la salud”, escribió en sus redes sociales, en un mensaje que rápidamente se viralizó.
En una publicación posterior, el funcionario profundizó sus críticas y remarcó el carácter excepcional del rechazo argentino. Según señaló, junto a Estados Unidos fueron los únicos países que votaron en contra de una resolución que exige garantizar derechos básicos, accesibilidad, apoyos comunitarios y la posibilidad de una vida independiente para las personas con discapacidad.
Kreplak advirtió además que la votación no puede leerse como un hecho aislado. En ese sentido, sostuvo que el rechazo se inscribe en un contexto más amplio de retrocesos y recortes en políticas públicas vinculadas a la discapacidad, y que confirma una línea de política exterior que ya había quedado en evidencia en decisiones recientes adoptadas en foros internacionales.
La postura argentina en la Organización de las Naciones Unidas se produce en paralelo al desfinanciamiento de la Agencia Nacional de Discapacidad, una medida que viene siendo cuestionada por organizaciones sociales, especialistas en salud pública y referentes de la oposición. En ese marco, el voto negativo fue interpretado como un nuevo gesto de alineamiento del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos, incluso en áreas sensibles vinculadas a derechos sociales y sanitarios.
La decisión tampoco fue un episodio aislado. Días antes, Argentina ya había votado en contra de otra declaración del organismo internacional relacionada con enfermedades no transmisibles y salud mental, un documento que establecía objetivos concretos y medibles frente a uno de los principales desafíos sanitarios a nivel global. En aquella oportunidad, Estados Unidos volvió a ser el único país que acompañó el rechazo argentino.
Al referirse a ese antecedente, el exembajador Jorge Argüello subrayó el fuerte consenso internacional que quedó expuesto en la votación. Señaló que, en una resolución histórica aprobada por 175 países, solo dos Estados se opusieron: Estados Unidos y la Argentina.
La reiteración de este tipo de decisiones consolida un patrón de política exterior que genera creciente preocupación en ámbitos vinculados a la salud pública y los derechos humanos, y que continúa sumando cuestionamientos desde distintos niveles del Estado y de la sociedad.
