Economía y Empresas | 17:28

Señales de cautela en los hogares

El consumo privado cayó 1,5 por ciento en enero y volvió a mostrar señales de retracción

Un informe académico detectó una nueva caída interanual en enero y describió un escenario de gasto defensivo, con impactos visibles en alimentos, autos y gastronomía, en un contexto de crédito que pierde dinamismo.

El consumo privado inició el año con números negativos y volvió a reflejar un comportamiento de fuerte cautela por parte de las familias, que priorizan la preservación de sus ingresos disponibles en un contexto de desaceleración del crédito. La contracción impactó en rubros muy distintos entre sí, desde la venta de carnes hasta el mercado automotor.

El diagnóstico surge de un estudio elaborado por la Universidad de Palermo, que difundió su Índice de Consumo Privado correspondiente a enero. El relevamiento mostró una baja interanual del 1,5 por ciento, lo que marcó la segunda caída consecutiva luego del retroceso registrado en diciembre.

El trabajo pone el foco en una característica central del momento económico: la adopción de “estrategias defensivas” por parte de los hogares para proteger ingresos reales que se mantienen estancados o en retroceso. Según el informe, el comportamiento del índice indica que el gasto familiar continúa atravesando una fase de prudencia, con dinámicas dispares entre sectores y sin un motor claro que impulse una expansión generalizada.

Entre los rubros más golpeados se destacó el consumo de carne vacuna, que cayó un 6,5 por ciento interanual y cerró el semestre en terreno negativo. Enero también resultó adverso para el sector automotor, con una baja del 4,2 por ciento respecto del mismo mes del año anterior. En el plano recreativo, la gastronomía porteña volvió a mostrar números en rojo, con una contracción del 2,3 por ciento.

En el plano macroeconómico, los indicadores generales tampoco ofrecen señales alentadoras. La recaudación real del impuesto al valor agregado retrocedió un 3,1 por ciento interanual y acumuló su tercer descenso consecutivo, lo que refuerza las dificultades para proyectar un escenario de recuperación en el corto plazo.

Si bien los préstamos vinculados al consumo continúan mostrando tasas positivas, el informe advierte una desaceleración marcada. Las compras con tarjeta de crédito crecieron un 11,7 por ciento interanual en enero, un ritmo sensiblemente menor al registrado hacia fines de 2025, cuando las subas rondaban el 20 por ciento.

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