Economía y Empresas | Ayer
Crisis laboral
El empleo formal registra una nueva caída y el sector privado soporta el mayor impacto del ajuste
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA revela que el mercado laboral sigue deteriorándose y que la pérdida de puestos en las empresas es seis veces mayor que en el sector público. Los salarios tampoco muestran señales de recuperación.
El panorama laboral volvió a encender las alarmas tras la publicación del último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA. El relevamiento señala que, pese a cierta calma estadística observada a comienzos de 2025, la economía no logra recuperar dinamismo y el empleo asalariado registrado continúa en descenso, retrocediendo a niveles similares a los de hace tres años.
Según el estudio, en agosto se contabilizaron 10.078.000 trabajadores formales, lo que representa una caída de 33.000 empleos en comparación con el mismo período del año anterior. La contracción resulta aún más profunda frente al escenario de finales de 2023, cuando comenzaron a aparecer los primeros indicios claros de retroceso.
El deterioro fue progresivo: a la fuerte baja registrada entre fines de 2023 y mediados de 2024 le siguió una etapa de estancamiento, que se extendió hasta el primer trimestre de este año. Pero la tendencia volvió a quebrarse y desde entonces el mercado laboral acumula cuatro meses consecutivos de resultados negativos.
El informe destaca que el golpe más severo volvió a sentirse en el sector privado, donde el ajuste en las empresas resultó seis veces más intenso que en el sector público. Incluso el rubro de casas particulares, uno de los que mejor venía resistiendo, mostró un retroceso cercano a los 800 puestos.
En simultáneo, la pérdida de ingresos agrava el cuadro general. El Índice de Salarios del INDEC confirmó que, durante septiembre, tanto los trabajadores privados registrados como los empleados públicos sufrieron nuevas bajas reales, prolongando el deterioro del poder adquisitivo que se arrastra desde la segunda mitad de 2024.
Para los especialistas consultados por el IIEP, la combinación de caída del empleo, salarios debilitados y la falta de señales de reactivación configura un escenario de preocupación creciente. Con empresas ajustando personal y sueldos que no logran recomponerse frente a la inflación, advierten que los próximos meses serán clave para determinar si el mercado laboral encuentra finalmente un punto de estabilización o si la tendencia descendente seguirá profundizándose.
