Gremiales | 08:58

Conflicto en el sector nuclear

Atucha: trabajadores denunciaron despidos y paralización del CAREM

Trabajadores de la central ubicada en Lima denuncian un deterioro de las condiciones laborales, la paralización del proyecto CAREM y un posible avance hacia la privatización de activos de Nucleoeléctrica.

El Complejo Nuclear Atucha, ubicado en la localidad bonaerense de Lima, atraviesa un fuerte conflicto entre los trabajadores y las autoridades de la empresa. Lo que comenzó como un reclamo salarial ante la pérdida del poder adquisitivo derivó en una disputa más amplia, con denuncias sindicales sobre un supuesto “plan de desguace” del sector nuclear argentino.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y otras organizaciones gremiales realizaron este martes una movilización en defensa de los puestos de trabajo, la continuidad de los proyectos tecnológicos y el rol estratégico de la energía nuclear en el país.

El conflicto se profundizó tras el despido de Mariano Saleh, delegado gremial y técnico de laboratorio químico de la Central Nuclear Atucha II, quien contaba con 14 años de trayectoria dentro de la empresa. Sus compañeros interpretaron la medida como una señal contra la organización sindical y denunciaron un clima de presión dentro del complejo.

Desde los gremios aseguran que existe un fuerte control sobre la actividad interna de la planta y cuestionan lo que describen como un intento de impedir la organización de los trabajadores y limitar la difusión pública de la situación que atraviesa el complejo.

Uno de los principales motivos de preocupación dentro de la comunidad técnica es la detención del proyecto CAREM, un reactor modular diseñado íntegramente en Argentina que había alcanzado aproximadamente un 80% de avance.

Los trabajadores advierten que la paralización de la obra representa una pérdida para el desarrollo tecnológico nacional y pone en riesgo años de investigación vinculados a la soberanía energética.

A esto se suma la apertura de procesos administrativos para evaluar activos de la empresa ante la posible participación de capitales privados, una situación que los sindicatos interpretan como un paso previo a una eventual privatización.

Los empleados también reclaman por la situación salarial, que califican como crítica debido a la falta de actualización frente a la inflación. Señalan que se les exige mantener un servicio estratégico para el sistema eléctrico nacional mientras sus ingresos pierden capacidad de compra.

En ese contexto, los gremios cuestionaron la respuesta oficial ante las protestas y denunciaron que los accesos al complejo fueron reforzados con presencia de fuerzas de seguridad.

Mariano Saleh recibió el respaldo de trabajadores de Nucleoeléctrica, la Comisión Nacional de Energía Atómica, la seccional Zárate del Sindicato Luz y Fuerza, la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y distintos sectores vinculados a la actividad nuclear.

También expresaron su apoyo la junta interna del Hospital Garrahan y el SUTEBA Tigre, entre otras organizaciones sindicales.

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