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Radiografía social
La brecha entre ricos y pobres siguió siendo extrema y sin cambios reales según el INDEC
El índice de Gini registró una baja marginal hacia fines de 2025, pero la brecha entre los sectores más ricos y más pobres se mantuvo en niveles elevados, reflejando una estructura económica todavía muy desigual.
La distribución del ingreso en Argentina evidenció una tenue mejora hacia el final de 2025, aunque sin cambios de fondo en la desigualdad. De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en base a la Encuesta Permanente de Hogares del cuarto trimestre, el coeficiente de Gini se ubicó en 0,427, apenas por debajo del 0,430 registrado en el mismo período del año anterior.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) April 6, 2026
Distribución del ingreso: el coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar alcanzó 0,427 en el 4° trimestre de 2025 y la brecha de las medianas entre el 10% de la población con mayores y menores ingresos fue de 13 veces https://t.co/yg02NL9FZ6 pic.twitter.com/gVyRU5oJQH
Sin embargo, esa variación no modificó de manera sustancial la distancia entre los extremos de la pirámide social. El ingreso del decil más alto fue 13 veces superior al del decil más bajo, lo que expone una concentración persistente de los recursos en los sectores de mayores ingresos.
En cuanto a los niveles generales, el ingreso promedio per cápita familiar alcanzó los 635.996 pesos, mientras que la mediana se ubicó en 450.000 pesos. Esto significa que el 50 por ciento de la población percibe ingresos por debajo de ese valor, lo que refleja las dificultades que atraviesan amplios sectores para mejorar su poder adquisitivo.
El informe también detalla que el 62,6 por ciento de la población tuvo algún tipo de ingreso, con un promedio de 1.011.863 pesos. Dentro de ese universo, las diferencias entre estratos son notorias: los sectores de menores recursos apenas superaron los 350.000 pesos, mientras que los ingresos más altos excedieron ampliamente los 2,4 millones.
En el plano laboral, el ingreso promedio de la ocupación principal fue de 1.068.540 pesos, con una mediana de 800.000. Entre los trabajadores asalariados, quienes cuentan con descuentos jubilatorios perciben ingresos considerablemente superiores a los informales, lo que vuelve a evidenciar la marcada segmentación del mercado laboral.
A esto se suma la persistente desigualdad de género. Los varones registraron un ingreso promedio de 1.191.364 pesos, mientras que las mujeres alcanzaron 838.336, consolidando una brecha significativa que atraviesa todos los niveles de ingresos.
En este escenario, más allá de la leve variación en algunos indicadores, la desigualdad continúa siendo uno de los problemas estructurales más profundos de la economía argentina.
