Economía y Empresas | Ayer

Crisis en el sector gastronómico

La Plata: cerró otra sucursal de Antares y se profundiza el derrumbe del consumo

El histórico local funcionaba desde 2005 y empleaba a 9 trabajadores. La caída de clientes, el aumento de tarifas y los costos operativos empujaron un nuevo cierre que refleja el momento crítico que atraviesa la gastronomía.

La ciudad de La Plata amaneció con una noticia que agrava la preocupación dentro del rubro gastronómico: una nueva sucursal de la cervecería Antares bajó definitivamente sus persianas.

El local, que había abierto en 2005 y sostenía 9 puestos de trabajo, no logró resistir el impacto de una combinación de factores económicos adversos. La caída sostenida del consumo, junto con el incremento de los costos operativos, terminó por volver inviable su continuidad.

Desde la empresa señalaron que en los últimos 2 años los servicios básicos registraron aumentos cercanos al 600 por ciento, a lo que se sumaron alquileres cada vez más elevados. En ese contexto, mantener estructuras grandes se volvió prácticamente imposible frente a una clientela que recorta gastos y reduce sus salidas.

El cierre no es un hecho aislado. Durante 2024, la marca ya había dado de baja otros locales en la ciudad, como el de Diagonal 74 en mayo y los de City Bell y Ensenada en agosto, todos atravesados por el mismo problema: la fuerte caída en las ventas y el aumento de tarifas.

Dentro del sector advierten que la actividad cervecera es una de las más golpeadas en el actual escenario económico. Hoy, en la zona, solo continúan operativos el parador de 18 y 44 y el espacio ubicado en Baxar.

Muchos comerciantes comparan la situación actual con los años de pandemia, aunque con una diferencia central: esta vez el factor determinante es el ajuste económico. Negocios que lograron sobrevivir a la crisis sanitaria ahora no logran sostenerse ante la falta de clientes y el deterioro del poder adquisitivo.

La situación de La Plata también se conecta con lo ocurrido recientemente en Mar del Plata, ciudad de origen de la marca. Allí, la emblemática sucursal de Playa Grande anunció su cierre definitivo para el 18 de abril, tras 20 años de funcionamiento. Aunque en ese caso se argumentaron motivos contractuales, el impacto simbólico fue interpretado como parte del mismo contexto de crisis.

El nuevo cierre se suma a una lista creciente de locales emblemáticos que no logran sostenerse. La combinación de ingresos en baja y costos en alza está transformando el mapa comercial platense, dejando cada vez más persianas bajas y poniendo en jaque a la identidad gastronómica de la ciudad.

COMENTARIOS