Economía y Empresas | Ayer
Crisis total en el emblemático predio costero
Quebró el ex Aquarium de Mar del Plata y 66 animales quedaron atrapados en un limbo judicial
El cierre definitivo del histórico parque derivó en la quiebra de la empresa operadora y abrió una fuerte polémica por el futuro de la fauna que aún permanece en el lugar, bajo control de la Justicia.
El ex Aquarium de Mar del Plata atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Luego de haber bajado sus persianas en marzo de 2025, la situación se agravó en las últimas semanas cuando la Justicia decretó la quiebra directa de la firma Plunimar, responsable de la operación del complejo.
La resolución judicial, firmada el 20 de febrero, reavivó la polémica en torno al destino de los 66 animales que continúan dentro del predio ubicado junto al Faro de Punta Mogotes, en un escenario marcado por la incertidumbre y la falta de definiciones concretas.
El derrumbe del proyecto se gestó tras el fracaso en las negociaciones para renovar el alquiler del terreno. Los dueños del espacio optaron por avanzar con nuevos desarrollos, lo que dejó sin margen de continuidad al parque. Sin ingresos desde su cierre y con el contrato vencido, la empresa cayó en cesación de pagos en enero de 2026, situación que desembocó en la quiebra.
Actualmente, dentro de las instalaciones permanecen 56 pingüinos magallánicos, dos pingüinos rey, cuatro ejemplares de la especie saltarrocas y cuatro lobos marinos. Debido al proceso judicial en curso, los animales quedaron bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Comercial número 20, que deberá autorizar cualquier traslado o decisión sobre su futuro.
Mientras tanto, un reducido grupo de 12 trabajadores continúa desempeñando tareas en el lugar para sostener la alimentación, el control sanitario y la seguridad de los ejemplares. Frente a cuestionamientos surgidos en redes sociales, tanto desde la empresa como desde el municipio aseguraron que se mantienen las condiciones adecuadas de cuidado y que los estanques se abastecen con agua de mar.
En paralelo, se conoció que la empresa internacional The Dolphin Company manifestó interés en reubicar a los animales en otras instituciones, aunque intentos anteriores de traslado hacia destinos como México, China y Brasil no prosperaron debido a exigencias ambientales y sanitarias.
El antecedente más cercano ocurrió a fines de 2025, cuando 10 delfines nariz de botella fueron enviados a Egipto en una operación valuada en 800 mil dólares, fondos que se utilizaron para afrontar salarios y sostener el mantenimiento del resto de la fauna.
Por ahora, el destino de los animales sigue siendo una incógnita. La decisión final quedará en manos de la Justicia y de los organismos ambientales, en medio de una creciente preocupación por el futuro de las especies que aún permanecen en el predio.
