Política | Ayer

Encuesta nacional de abril

El rechazo a Milei trepó al 65 por ciento y se profundiza el malestar social

Un relevamiento reveló una fuerte caída en la imagen presidencial y un crecimiento sostenido de la desaprobación. La situación económica aparece como el principal factor que explica el deterioro en la percepción ciudadana.

El empeoramiento del clima social y económico empieza a reflejarse con claridad tanto en la opinión pública como en la valoración del Gobierno nacional. Un informe reciente de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, correspondiente a abril de 2026, evidencia una caída significativa en la imagen del presidente Javier Milei y consolida una tendencia negativa que se viene acentuando en los últimos meses.

Según el estudio, el 65 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión presidencial, mientras que el 33,9 por ciento la respalda y el 1,1 por ciento no tiene una postura definida. Se trata de uno de los niveles más altos de rechazo registrados en el último tiempo y representa un quiebre respecto de la leve recuperación que se había insinuado hacia fines de 2025.

La evolución de los datos muestra una tendencia sostenida. Tras haber descendido al 49,6 por ciento en diciembre, la desaprobación volvió a incrementarse de manera progresiva: alcanzó el 52,3 por ciento en febrero, el 56,4 por ciento en la primera quincena de marzo, el 58,7 por ciento en la segunda y finalmente llegó al 65 por ciento en abril. En paralelo, la aprobación cayó desde el 48,8 por ciento hasta el nivel actual, marcando cuatro meses consecutivos de deterioro.

En este escenario, también crece la percepción negativa sobre el rumbo del país. El 63,6 por ciento de los consultados considera que Argentina va en la dirección equivocada, frente a un 28,3 por ciento que opina lo contrario. Se trata del nivel más alto de evaluación negativa en lo que va del año.

El informe señala que la situación económica es el principal motor de este cambio en el humor social. Más de la mitad de los encuestados, el 55,2 por ciento, asegura que su situación personal empeoró en el último año, mientras que el 19,3 por ciento afirma que continúa “igual de mal”. Apenas el 7,6 por ciento percibe una mejora, lo que expone el impacto extendido de la crisis en la vida cotidiana.

En línea con esto, las principales preocupaciones de la población están dominadas por variables económicas. “Llegar a fin de mes” y las deudas encabezan el listado con el 22 por ciento, seguidos por la inflación con el 16,9 por ciento y la caída de los salarios con el 16,3 por ciento. El desempleo aparece con el 14,5 por ciento, mientras que la corrupción alcanza el 15,4 por ciento y la inseguridad el 8,7 por ciento.

El relevamiento también advierte que el crecimiento de la desaprobación se vincula en parte con la reducción del segmento de indecisos, que en el último mes se inclinó mayoritariamente hacia una postura crítica frente al Gobierno. Este corrimiento refuerza un escenario en el que el rechazo se consolida como dominante.

Por último, la consultora concluye que todos los indicadores convergen en una misma dirección: el deterioro económico no solo afecta las condiciones materiales, sino que también debilita las expectativas a futuro y la credibilidad en la gestión. En este contexto, la promesa de una mejora pierde fuerza y el malestar social se posiciona como uno de los principales desafíos para la administración nacional en el corto plazo.

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